Fallece el exagente de la CIA Luis Posada Carrilles

El exagente de la CIA y dirigente anticastrista Luis Posada Carriles, una de las figuras más controversiales del exilio cubano, murió el miércoles en Miami a los 90 años. Fuentes cercanas al líder anticastrista informaron a varios medios locales que Posada falleció en horas de la madrugada.

Su abogado, Arturo Hernández, dijo a la agencia norteamericana AP que Posada Carriles padecía desde hace años cáncer de garganta y hace dos años fue operado. Hernández indicó también que desde hace tiempo permanecía en un lugar de cuidado de personas mayores del gobierno para veteranos de guerra en Miramar, en el condado Broward. Le sobreviven dos hijos y su esposa.

Posada Carriles fue acusado por el gobierno cubano de participar en la voladura de un avión de Cubana de Aviación en 1976, que dejó un saldo de 73 muertos, aunque el negó siempre negó su participación en el atentado. Fue parte de la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y posteriormente fue reclutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Participó en varios planes para intentar derrocar a Fidel Castro y vivió varios años en Venezuela.

En el año 2000 fue condenado en Panamá por un fallido complot para asesinar a Castro durante la Cumbre Iberoamericana, pero fue indultado después por la presidenta Mireya Moscoso. Para muchos exiliados mayores, Posada era un combatiente por la libertad que hacía lo necesario para tratar de derrocar una dictadura. Otros lo consideraban un terrorista impenitente.

Peter Kornbluh, jefe del proyecto Cuba del Archivo Independiente de Seguridad Nacional, quien durante años trató de obtener documentos confidenciales relacionados con Posada, dijo que “la CIA creó y desató un Frankenstein”. Posada siempre negó toda participación en la bomba del avión, la más mortífera de su tipo hasta la explosión en un vuelo de Pan Am sobre Lockerbie, Escocia, en 1988.

En una entrevista con The New York Times en 1998, asumió la responsabilidad por los ataques en La Habana, en los que murió un turista italiano, aunque luego se retractó. Preguntado sobre esa entrevista, Posada dijo que no había escuchado o comprendido las preguntas del Times, después mencionó a su abogado y finalmente rió y se encogió de hombros.

El exiliado cubano mantuvo una relación oficial y a veces turbulenta con la CIA hasta 1975. Pero durante sus años de vida en Latinoamérica mantuvo algunos contactos con funcionarios estadunidenses, hasta el juicio y absolución en 2011. La comunidad cubana de Miami lo recibió como un héroe.

Nacido en Cienfuegos, Cuba, en 1928, Posada estudió química en la Universidad de La Habana y trabajó durante algún tiempo en la fábrica de neumáticos Firestone.

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