Regresan las bebidas alcohólicas al área infantil de Carlos III

Aunque hace tres meses la administración de la Plaza de Carlos III había prohibido la venta de bebidas alcohólicas en el área infantil, desde hace algunos días se ha vuelto a permitir el consumo de cerveza en las cafeterías que colindan con la zona recreativa destinada a los infantes, según comprobó el portal digital 14ymedio.

La prohibición de la venta de bebidas alcohólicas en la planta baja del inmueble tenía como objetivo evitar la proximidad entre los menores de edad y los clientes que consumen cerveza, una situación que ya había sido denunciada por varios medios independientes.

Como resultado del ajuste, la dirección de la Plaza de Carlos III instaló una serie de mesas en el exterior del centro comercial donde sí era posible consumir cervezas y otros productos con alcohol. Sin embargo, la improvisada cafetería fue retirada recientemente y la venta de estas bebidas regresó al interior del local.

En la oficina de atención al público la empleada declinó este viernes dar declaraciones sobre lo sucedido, pero una trabajadora del guardabolsos aseguró que “son órdenes de arriba”. La medida se ha revocado por “motivos económicos, porque este lugar tiene que cumplir un plan y la cerveza es de los productos que más se venden”.

En la oficina de atención al público la empleada declinó este viernes dar declaraciones sobre lo sucedido, pero una trabajadora del guardabolsos aseguró que “son órdenes de arriba”

“Las ventas habían decaído mucho y aunque es verdad que había mucha tranquilidad esto es un centro comercial, no un convento”, aclara un empleado que vende bocaditos, pizzas y cervezas en el área a pocos metros de unos aparatos eléctricos donde niños pequeños juegan. “Los números estaban en rojo”, reafirma.

Varios empleados achacan la decisión a “la alta demanda de cerveza y otras bebidas alcohólicas que trae el verano”. Las vacaciones escolares coinciden con que muchos padres que laboran en centros estatales también se toman un descanso. “Estábamos perdiendo mucho dinero”, asegura el vendedor de aperitivos.

Aunque todavía en algunos carteles puede leerse que está prohibido el consumo de ron, los dependientes se escudan en que no están cometiendo ninguna infracción porque “aquí lo que se vende es cerveza, ni un trago de Havana Club ni una cajita de ron Planchado hemos despachado”.

En julio pasado, cuando estaba vigente la prohibición, un trabajador del lugar confirmó a 14ymedio que cada día tenían pérdidas, se les echaban “a perder los panes” y “casi no se vende el pollo frito”, que eran los acompañantes preferidos de quienes llegaban para consumir alcohol.

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